El documental Wham!, de Netflix, utiliza como hilo conductor de su narración unos álbumes de fotografías al estilo scrapbook. Al verlo, me reafirmé en una idea que siempre he tenido presente: la importancia de este hobby para documentar nuestra historia personal, conservar nuestros recuerdos y crear un legado de incalculable valor para las generaciones futuras.
Cuando decidí ver este documental, no imaginaba lo que me iba a encontrar. Simplemente, me pareció una propuesta curiosa y entretenida, ya que el nombre de Wham! me transportaba a aquellos primeros años de mi adolescencia y a la música que formó parte de aquella etapa de mi vida.
Esta producción repasa la historia de Wham!, el famoso dúo británico de pop formado por George Michael y Andrew Ridgeley, dos amigos que se conocieron en la escuela y que, juntos, alcanzaron un enorme éxito musical.
Este grupo influyó en la en la cultura juvenil de la década de los ochenta. ¿Quién no ha escuchado Last Christmas, Carless Wisper o Wake me up before you go-go?
El duo tuvo una producción musical corta, entre los años 1982 y 1986, pero sus canciones aún se siguen escuchando en la actualidad. Como siempre se cuenta, sus unicios fueron difíciles. Los productores no creían ellos, hasta que el reconocimiento les llegó al firmar en una «cutre cafetería»,su primer contrato musical de forma profesional.
Lo que más me llamó la atención fue descubrir cómo esos álbumes de fotografías contribuían a contar la historia del grupo. No eran simplemente imágenes reunidas en un libro, sino fragmentos de una vida, recuerdos de una amistad y testimonios de una época. Y es precisamente ahí donde encuentro la esencia del scrapbooking: en transformar nuestros recuerdos en historias que merecen ser conservadas.
La madre que guardó los primeros recuerdos de Wham!
El día que firmaron su primer contrato, la madre de Andrew Ridgeley, Jennifer, comenzó a documentar en álbumes de recortes estilo scrapbook. Ella sin saberlo, se convirtió en la cronista de la historia musical de aquel incipiente grupo de locos adolescentes, que más tarde se convirtieron en todo un fenómeno mundial y que durante cuatro años hicieron cantar, bailar y gritar a millones de jóvenes por el mundo.
Los álbumes de scrapbooking entran escena en los primeros minutos del documental y estos se mantienen como hilo conductor durante toda la historia. No son álbumes extremadamente decorados como los hay en la actualidad. Son estructuras con páginas muy sencillas pero con una riqueza documental excepcional.
Lo valioso de estos álbumes estilo scrapbooking que hizo la madre de Andrew, está su contenido único, personalizado y cargado de sentimientos y emociones, escritos por ella. Jennifer llegó a coleccionar una infinidad fotografías, recortes de noticias y críticas de periódicos, posiciones de las listas musicales y billetes, entre otros.
El primer álbum lo comenzó en 1982. Era un diseño muy sencillo. La portada es una fotografía vertical en blanco y negro con los dos chicos y está pegada sobre fondo rojo que a la vez sirve de marco para la foto. Arriba hay un titular que dice Wham.
Las crónicas las escribe la propia Jennifer. Su letra redonda se aprecia en etiquetas o tarjetas que va apareciendo durante el documental y en donde ella escribe anécdotas o curiosidades. Nunca faltaron dos detalles importantes, la fecha y el lugar de cada foto o álbum.

Estas breves crónicas escritas en cartulina blanca, iban acompañadas con pequeños detalles decorativos como una flor, un asterisco o una líneas hechas a mano por Jennifer y casi siempre hechas con rotulador rojo. ¿Sabéis cuántos álbumes hizo en los cinco años en los que Wahm estuvo activo? Nada menos que treinta álbumes y todos ellos se van viendo durante en el documental.
Los álbumes de scrapbooking de Wham tienen continuación
La información recopilada por la madre de Andrew en los treinta álbumes de foto, fue el material base sobre el cual se escribió el documental de Wham. El grupo desapareció en 1986. George Michael falleció en 2016. La madre de Andrew Ridgeley, Jennifer, falleció en el 2019. Sin embargo, para la historia han quedado el legado musical del grupo, un libro que acaba de publicarse y unos álbumes preciosos de scrapbooking que tienen un valor único cuarenta años después, a pesar del mundo digital en el que vivimos.
A raíz del documental ¡Wham!, el famoso periódico del Reino Unido, The Guardian, ha ido más allá y ha publicado un artículo titulado: Tell us: Have you kept a pop music scrapbook? En español se traduce como, Cuéntanos, ¿has guardado un álbum de recortes de música pop?
Es un breve resumen de los ya famosos álbumes de scrapbook de la madre de Andrew Ridgeley que los pone a modo de ejemplo, para motiva a sus lectores a compartir su experiencia de álbumes de recortes musicales, adjuntando en un formulario imágenes y contando su historia.
Las relaciones no se han hecho esperar y ya han comenzado a verse las primeras publicaciones. Son simplemente maravillosas. En este enlace podéis verlas.
Lo que más me sorprende de todo esto, es que no me imagine que había tanto interés sobre el scrapbook y la música. Creí que nadie lo hacía. Pero equivocada estaba. Aunque yo no tengo un álbum de fotos sobre un grupo particular, si guardo como un tesoro de gran valor, una cajita de metal ya oxidada y rallada por el tiempo con algunas de las entradas de los conciertos que he asistido.
¿Tienes álbumes de scrapbook musicales? ¿Qué te ha parecido esta historia? ¿A qué no te motiva a hacer cosas parecidas y documentar tu vida al estilo scrapbook? Espero que así sea.
Hasta la próxima,


